La preocupación es particularmente fuerte en el caso de los lugares públicos, como las escuelas, bibliotecas o museos, ya que se “emiten radiaciones electromagnéticas a una potencia muy elevada; las consecuencias son nocivas para todos, pero en especial para los niños, más vulnerables porque están en pleno desarrollo”. Según revela Bocos, se estima que los niños están un mínimo de 6 horas al día expuestos a estas radiaciones, 132 horas al mes, 1.188 horas al año. Por desgracia, “la tecnología inalámbrica no está revisada por sanidad ni por ningún organismo que nos pueda decir qué potencia emite y cómo se controla esa emisión”.
Otras maneras de conectarse
Existen más de dos mil estudios internacionales, resumidos en Bioiniciative (un informe de acceso público), que vinculan la exposición prolongada a radiaciones electromagnéticas con ciertos tumores. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ya ha clasificado oficialmente este tipo de radiaciones como posible cancerígeno. Incluso, hay estudios que relacionan la hiperactividad, las cefaleas y el mal dormir infantil con estas ondas.La buena noticia es que, existen otros sistemas que permiten disfrutar de Internet a través de la red eléctrica. De hecho, en Japón y Estados Unidos se están investigando tecnologías alternativas de telefonía móvil sin microondas.
Mientras tanto, intenta apagar el wifi por la noche, no sólo dormirás mejor, sino que aprovecharás esas pocos minutos antes de dormirte para leer, platicar con tu pareja o simplemente disfrutar el ritual de irte a la cama, ¿cómo ven?

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