Sus desarrolladores explican que descubrieron que el vello se puede cortar o romper cuando se expone a una luz con una longitud de onda determinada, y basándose en esto diseñaron Skarp Razor. A diferencia de otros sistemas de depilación láser, los efectos no son duraderos, y el vello no se calienta ni se elimina de forma definitiva. Cuando se utiliza no despide olores y tampoco puede producir quemaduras.
Se puede emplear en todo tipo de pieles y destaca especialmente por seguridad, ya que no produce cortes, arañazos, heridas, irritación, picor ni ninguna de las molestias asociadas al afeitado. Consume muy poca energía y se puede utilizar con una pila AAA.
Skarp, la startup californiana que ha desarrollado esta maquinilla de afeitar láser, ha lanzado una campaña en KickStarter para buscar financiación para el producto. De momento la recaudación ya ha superado los 680.000, sobrepasando con creces su objetivo económico.
Los más madrugadores se la han podido llevar por 89 dólares, pero todavía se puede comprar en la página del proyecto de crowdfunding por un precio de 159 dólares. Si todo va según lo previsto, la entrega se llevará a cabo a partir de marzo del próximo año.

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